Reflexión metálica, neblinosa y vegetal

Un día nublado salí a recorrer algunos parques del malecón de Miraflores. Por un lado, el mar desapareció entre un resplandor blanquecino y por el otro, los edificios de veinte pisos parecían tener seis. Típico paisaje limeño.

Me acuerdo cuando era niña y paseaba por el malecón de este distrito. Los parques eran bien sencillos, con poco diseño, sin esculturas, con más monumentos, escasas plantas, más concreto y espacios amplios. Definitivamente el malecón no estaba tan poblado como se encuentra hoy pero siempre tuvo un encanto por su continuidad frente al mar.

Miraflores es uno de los distritos que más ha trabajado el diseño de sus parques (algunos mejor que otros) y el mantenimiento de los mismos. Sin embargo, tienen una gran condición climática con la que lidiar: la neblina. Pareciera que lo más simple y barato es implementar estructuras con metal pero hay que tomar en cuenta el costo de acuerdo a la resistencia del material en un periodo de tiempo.

Al caminar por estos parques noté que los letreros oxidados y las barandas descascaradas, junto con la neblina, le deban un aspecto tenebroso y deteriorado al paisaje. Pero, ¿qué material usar frente a esta elevada humedad? ¿No requiere la madera un mantenimiento aún más costoso? ¿No le dará el plástico una imagen muy artificial?

A veces me pregunto si es necesario instalar ciertos elementos metálicos. A mi parecer, muchos de ellos provocan una frialdad en el escenario y siento que además requieren ser cambiados constantemente. ¿Cuántas veces hemos terminado con las manos llenas de óxido al colgarnos de un pasamanos? ¿Es posible mejorar el aspecto enrejado del Skate Park de Miraflores sin eliminar su propósito: la seguridad?

Creo que aquí es donde entran las plantas. Nos hemos concentrado en crear parques artificiales donde las especies solo ocupen espacios delimitados en el suelo. Las plantas están vivas, y en su hábitat natural, unas dominan sobre las otras, pelean por espacios, ocupan cada rincón que es posible ocupar. Nos hemos obsesionado por controlarlas. ¿Por qué no llevar lo natural a las estructuras artificiales? ¿Cómo se vería una reja como la del Skate Park cubierta con una enredadera?

He observado algunos intentos de suavizar la dureza de ciertas estructuras en estos parques. Sin embargo, creo que se podría poner un poco más de énfasis en el aspecto vertical de los jardines. Los cubresuelos, especies rastreras y enredaderas también ayudan a suavizar los espacios donde predomina el concreto y el césped. Dejemos que la naturaleza también haga de las suyas.

Las fotos a continuación muestran algunos aspectos negativos y positivos que he encontrado en mi paseo.

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