Tecoma stans (Huaranhuay)

Un árbol para Lima. Cada vez aparecen más Huaranhuayes en la ciudad alumbrando el colchón gris con sus trompetas doradas. Estos árboles pueden sobrepasar los siete metros de altura y en climas templados como el nuestro, sus hojas verdes permanecen casi todo el año.

Plantada donde normalmente se encuentra en la naturaleza: los caminos.

El Huaranhuay se adapta a climas desérticos pero también a la humedad del trópico, por lo que se puede encontrar diversas especies del género Tecoma en casi toda América (hasta los 2500msnm). Necesita de sol directo o parcial y puede soportar sequías, volviéndolo un árbol ideal para paisajes xerófitos. Prefiere un suelo bien drenado y arenoso pero una buena fertilización y riego en el verano mejorará la calidad de la planta. Asimismo, es muy resistente ante pestes.

La flor contrasta contra el verde intenso de su follaje.

Las flores amarillo intenso agrupadas en racimos aparecen en la punta de las ramas y atraen mariposas, picaflores y otro tipo de aves. Además, tienen una agradable fragancia. Para asegurar una continua floración, la poda debe realizarse antes de la primavera. Otro atractivo son las vainas que al secarse se tornan color pardo, se abren y liberan las semillas que se encuentran dentro.

Flores y vainas del Huaranhuay.

No contenta con ser una planta nativa y hermosa, este árbol tiene diversos usos, desde madera para carpintería hasta remedios para diversas patologías (sus propiedades curan más de 50 enfermedades y malestares, incluyendo la diabetes, desde hace milenios). Estructuralmente, el crecimiento es rápido y produce sombra por lo que es una planta perfecta para usarse como fondo en un jardín o adornando un parque.

Así que dejemos el Ficus en paz y sembremos Huaranhuay.