Un verdadero Sacramento

Como mencioné en la página de Origen, estoy terminando un curso de diseño en The California School of Garden Design. Desde febrero que vivo a 40 minutos de la capital del estado y lo único que he hecho es atravesarla por una de esas miles de carreteras aéreas. Finalmente, la semana pasada me lancé a la I-80 (autopista que cruza EEUU de este a oeste) rumbo a downtown Sacramento. Cuando la gente se entera que no llevo GPS (aparato que para mí es ridículo si estás viajando en este país), se sorprende. Yo creo que si te pierdes, te pierdes pues.

Tuve suerte porque siguiendo las señales de tráfico llegué directo al centro de la ciudad. Los nombres de las calles son muy originales: 12, 25, 16 ó L, J, K. En este caso, si te sabes el abecedario y contar hasta 30, imposible perderte.

Sacramento resultó tener un centro simpático (aunque no sé si las decenas de vagabundos que deambulan por allí opinen lo mismo). Lo primero que vi fue el parque del State Capitol, digamos que la Casa Blanca de California. Ciertas partes del parque están divididas según las especies de plantas y otras de acuerdo a los “memorials” (dedicadas a héroes de la historia norteamericana). Resultó ser una especie de jardín botánico político, con el governator Arnold Schwarzenegger como principal protagonista. I’ll be back!

Caminé por las calles J, K y L, donde visité la Mansión del Gobernador, el Museo Indio y un fuerte antiguo de la ciudad. La primera se ha convertido en un museo al que no entré pero sí husmeé por los jardines y pude tomar fotos de algunas especies que no había visto hasta el momento. Cabe mencionar que ahora que es primavera, tengo la ventaja de conocer las plantas en su máximo esplendor. Cerca de esta mansión, las casas tienen aspecto Victoriano: todas de madera, las escaleras abruptas en la entrada, con árboles o enredaderas en el patio delantero, con los porches y las sillas mecedoras. En la ciudad quedó lo que el viento no se llevó.

Después de tres horas de caminar y tomar fotos de plantas y otros, fui al Crocker Museum, recién estrenado, donde tomé la foto de la pintura de John Buck, artista norteamericano que trabaja mucho con iconografías. Yo titularía la obra: germinal (ver foto). Al salir, recorrí el viejo Sacramento, un viaje al lejano oeste. Allí lamentablemente no había muchas plantas pero el cambio de paisaje fue como estar de pronto en un estudio de Hollywood. Las casas de madera convertidas en tiendas turísticas, las carrozas de caballos paseando a los que quieren sentirse lejanos, los vagones antiguos del ferrocarril, los ferrys tradicionales estacionados en el borde del río y todo el suelo cubierto de láminas de madera y clavos gigantes, son el resultado de un paisaje banal, romántico y divertido. It’s a small world after all!

Así acabó mi paseo de seis horas.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s